viernes, 26 de abril de 2013
jueves, 25 de abril de 2013
Obesidad "ADICCIÓN A LA COMIDA CHATARRA"

La obesidad se define como un aumento excesivo del tejido graso del cuerpo por un desbalance entre la ingesta y el gasto calórico mantenido en el tiempo. Si bien existe un determinante genético en la susceptibilidad a hacerse obeso, la retención calórica diaria explicaría mas del 90 por ciento de los casos de obesidad. Menos de cinco por ciento de las obesidades en los niños se debe a problemas de funcionamiento glandular o a cuadros genéticos específicos.
En Chile se ha producido un cambio significativo en los hábitos de ingesta y de actividad física en los últimos 15 años y la población infantil ha estado especialmente expuesta. Los factores que condicionan los hábitos de ingesta en los niños son múltiples, destacando, entre otros, una mayor capacidad de compra de alimentos en sus hogares, la oferta excedida de productos elaborados hipercaloricos, un marcketing que induce al consumo, trastornos sociológicos reactivos donde el alimento pasa a ser un sustituto placentero y el desconocimiento por parte de los padres y de los niños de que la obesidad es una enfermedad "crónica" asociada a pequeños "desbalances" mantenidos en el tiempo.
Los hábitos sedentarios, por otra parte, están condicionados por la falta de infraestructura y de áreas verdes para el esparcimiento y la practica deportiva; la prolongación de la jornada escolar con un tiempo muy limitado a la asignatura de educación física, sumado a un traslado prolongado en transportes motorizados; el desconocimiento por parte de la población de los beneficios de la actividad física y del deporte para una vida saludable, y por la practica cada vez mayor de actividades tales como TV, nintendo, computación, etc., que ocupan gran parte del tiempo libre de los niños y adolescentes.
Esto determina un gasto calórico mínimo, por lo que se les ha considerado como horas de "inactividad física". En la actualidad, las horas de inactividad física y sueño ocupan mas del 80 por ciento de las 24 horas del día de muchos niños y adolescentes, especialmente en las zonas más urbanas.
Muchos padres creen que para engordar es necesario ingerir grandes cantidades de alimentos y, por ello, no logran entender porque sus hijos acumulan peso en forma anormal. Si bien, en un porcentaje de niños obesos podemos encontrar un evidente aumento del consumo calórico, en mas de la mitad de estos niños se observa una ingesta calórica cercana a la recomendación, pero asociada a una actividad física muy disminuida, que no permite utilizar las calorías ingeridas durante el día. Por otro lado, los alimentos elaborados de consumo habitual en los niños (papas fritas, chocolate, ramitas, galletas, helados, bebidas azucaradas, entre otras) tienen una densidad calórica tan alta que bastan pequeñas cantidades, pero repetidas en el tiempo, para que se produzca una obesidad. Por ello, promover hábitos de ingesta y estilos de vida saludables desde edades tempranas, pareciera la mejor estrategia para la prevención de la obesidad.


Anorexia y Bulimia
Existe una nueva epidemia que está amenazando la salud e, incluso, la vida: la anorexia y la bulimia.
La importancia que se concede al aspecto físico influye a muchas personas que se sienten descontentas con su imagen. Los medios de comunicación tienen mucho que ver con todo esto: constantemente nos llueven mensajes acerca de lo que constituye ser una persona atractiva y de éxito, especialmente dirigidos a las chicas. La belleza física aparece siempre asociada al éxito social y profesional. Todos conocen los nombres de las top-models, pero a casi nadie le suenan los nombres de mujeres con logros personales tan importantes como descubrir tratamientos eficaces para una enfermedad o defender los derechos humanos Las librerías, los programas de televisión, las películas nos ofrecen abundantes modelos de cuerpo ideal que no son de ningún modo ideales: primero porque muchas veces los modelos son montajes de varias fotos retocadas y no existen en la realidad; y segundo, porque es subestimar a las personas el condenarlas al éxito o al fracaso por uno solo de sus múltiples atributos, el aspecto, que además es una de las características más determinadas genéticamente y por lo tanto menos controlable (talla y peso). De la misma forma que se nos recuerda cómo debemos ser (altos, estilizados, guapos, vestidos a la última) se nos sugiere cómo podemos conseguirlo: dietas milagrosas, operaciones de cirugía estética, productos de belleza y ropa de esa que llevan las escuálidas modelos que vemos en los desfiles.¿Pero te das cuenta de que todas las propuestas son bastante caras, y que no se nos ofrecen alternativas más económicas y saludables como hacer ejercicio, comer de forma equilibrada o simplemente dejar de preocuparnos tanto por nuestro aspecto y dedicarnos a cosas más interesantes para resultar más atractivos?.
¿Y porqué los adolescentes son los más vulnerables? Seguro que si lo piensas puedes identificar bastantes factores de riesgo: una gran sensibilidad a la opinión de los demás, una cierta inseguridad respecto a lo que les gusta y lo que quieren que los lleva a seguir las modas, cambios físicos que los hacen dudar de su aspecto, tiempo libre para consumir mucha televisión y ser el blanco favorito de la publicidad...
Bulimia nerviosa
Es un desorden alimenticio. Esta enfermedad se caracteriza por episodios secretos de excesiva ingestión de alimentos, seguidos por métodos inapropiados para controlar el peso como el vómito autoinducido, el abuso de laxantes o diuréticos y la realización de ejercicios demasiado exigentes para el cuerpo. En un 70% de los casos este trastorno acompañado de anorexia (bulimarexia) y en un 30% se manifiesta como bulimia pura . La principal diferencia radica en que en la bulimarexia no sólo no hay adicción a los alimentos, sino que hay un rechazo expreso, intercalado de atracones esporádicos. El acceso de bulimia o atracón se inicia con una sensación de hambre voraz e incontenible, con preferencia por los dulces y otros alimentos de alto valor calórico. La frecuencia de los atracones es muy variada y los enfermos pueden darse varios en el mismo día durante varios días seguidos. Con los atracones suelen sobrepasar las 5.000 calorías diarias. Hay bulímicos que han llegado a superar en un día las 25.000 y alguno ha muerto por dilatación aguda de estómago. La bulimia está considerada como una enfermedad invisible porque puede pasar mucho tiempo sin que el entorno del enfermo la perciba.
Anorexia nerviosa:
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